SER FELIZ
Me he dado cuenta que ser
feliz
es dejar que la vida te
pague,
que se ofrezcan las
sonrisas
en el pámpano verde de un “no importa”
y sacar después el corazón
a pasear
con las manos enlazadas de
cualquier afecto.
Me he dado cuenta
que los puñales no
aciertan
si te resguardas bajo los
besos
o a la sombra de una
mirada fraterna
o el sabio consejo de
quien te amó.
Así parece fácil leer en
el libro de la vida
y tachar los capítulos
inútiles
de batallas y leyendas:
no hay más caballero que
el honor
de no rebajarte ante ti mismo.
Por eso me siento en paz,
lejos del alcance de los
envidiosos,
de los pregoneros de
odios,
de los incapaces de
agradecer
el milagro de la
existencia.
Sí, hoy me siento feliz
porque abrí mi bolsa,
cerré mi boca
apreté contra mi pecho
la dulzura de una amistad y
le di libertad
a los pájaros de mal
agüero.
Hoy soy feliz, por mí,
y no voy a dejar que me entristezca
que otros no supieran
descubrir, insensatos,
que también podían serlo.
Antonia Cerrato Martín-Romo
10-6-2013 “Los poetas del
Jueves” 20 de junio de 2013



